martes, 2 de diciembre de 2014

RETENCIÓN: LA ESCUELA DEBE ESPERAR



Por el Dr. Jordi Catalán

A raíz de la propuesta que han hecho los padres de niños prematuros, expongo mi opinión profesional.

Considero muy acertado “retener” un año la entrada en la escuela, a los niños prematuros que no hayan podido estructurar los requisitos para afrontar con garantías el aprendizaje académico previsto en educación infantil. Hay que partir de una importante premisa neurológica: para que se produzca el aprendizaje es necesario que la estructura cerebral (sensorio, circuitos, áreas cerebrales) esté preparada.

Para iniciar el aprendizaje de la lectura y la escritura, es necesario tener una buena coordinación motriz de los movimientos gruesos y finos, tener un correcto nivel de atención, dinámica rítmica estable, lenguaje comunicativo en las dos direcciones, y lo más importante, haber iniciado un sólido proceso de la organización lateral.

La retención es la primera medida que se debe tomar para disminuir el escandaloso número de niños con fracaso escolar. Cuando un niño/a inicia el aprendizaje académico con dificultad, se produce una respuesta natural, la falta de motivación. “No me interesa porque me cuesta”. Además es muy difícil, teniendo en cuenta la velocidad de exigencia actual en la adquisición de los aprendizajes, recuperar las diferencias existentes con los nacidos en el mismo año. Se inicia un camino tortuoso.

En la actualidad es muy difícil, por problemas administrativos, repetir curso hasta que no se alcanza el segundo curso de Primaria, al finalizar la etapa inicial. Cinco cursos (3 de preescolar y 2 de Primaria) de experimentar el fracaso, de ser distinto a los demás, no alcanzar los objetivos previstos en el curso… Y cuando tienes, con más o menos dificultad, tu grupo de amigos, tienes que repetir y ver como se alejan.

Considero que esta medida, la retención, debe ser más amplia y aplicarse a otros colectivos.

Se debe aplicar a los niños adoptados después de haber cumplido el año de vida. Frecuentemente no han tenido un normal proceso de estimulación y organización sensopsicomotriz, a parte de la baja atención emocional.

Niños con desarrollo lento, psicomotricidad enlentecida por cuadros de hipotonía, metabolopatías, inmadurez, niños con retraso madurativo por haber sufrido operaciones quirúrgicas importantes durante los primeros meses de vida, intolerancias alimenticias que han debilitado su proceso de crecimiento.

No hay que olvidar a los niños que por múltiples razones presentan un importante retraso en la aparición del habla. No hay que olvidar que la lectoescritura es una especialización cultural del lenguaje.

Y por último, otro colectivo a considerar, es el de los nacidos en el último trimestre del año.

Por mi experiencia profesional de más de 30 años atendiendo a niños con dificultades en el desarrollo y en el aprendizaje, diseñando programas de reorganización neurofuncional individuales y específicos para cada niño, (potenciando la coordinación motora, organizando una buena lateralidad, indicando entrenamiento visual, estimulación auditiva… según las necesidades de cada caso), puedo afirmar que frecuentemente las dificultades escolares se derivan de una mala organización de les bases del desarrollo, durante los primeros años de vida.

Estoy convencido de que esta adaptación disminuirá el número de niños que empiezan a vivir la escuela a la defensiva, no disfrutan del aprendizaje, temen el fracaso, tienen episodios de ansiedad, tienen poco interés, le ponen poca atención a las tareas académicas… El equilibrio emocional del niño debe ser el primer objetivo educativo, alcanzar rápidos aprendizajes académicos es secundario.
Creo que la retención es una excelente propuesta y ojalá que se aplique en breve en todos los supuestos mencionados.

Dr. Jordi Catalán


Para más información,

Aquí podrás encontrar artículos relacionados con la Estimulación Temprana y el desarrollo neurológico infantil. Sobre la importancia de que el desarrollo sea el adecuado y cómo podemos, a través de la Estimulación, ayudar al niño para que así sea. Cualquier déficit en el desarrollo es susceptible de acarrear desórdenes de atención, relación y comportamiento.

Una vez que surgen este tipo de problemas será necesaria una estimulación más que "temprana", de tipo terapéutico. También podrás leer sobre este tipo de estimulación en este blog. La encontrarás bajo el término de "organización neurológica".