Aquí podrás encontrar artículos relacionados con la Estimulación Temprana y el desarrollo neurológico infantil. Sobre la importancia de que el desarrollo sea el adecuado y cómo podemos, a través de la Estimulación, ayudar al niño para que así sea. Cualquier déficit en el desarrollo es susceptible de acarrear desórdenes de atención, relación y comportamiento.

Una vez que surgen este tipo de problemas será necesaria una estimulación más que "temprana", de tipo terapéutico. También podrás leer sobre este tipo de estimulación en este blog. La encontrarás bajo el término de "organización neurológica".

domingo, 21 de junio de 2009

NEUROPLASTICIDAD TODA LA VIDA



A continuación voy a incluir parte del texto de una presentación que viene a colación con el último artículo que publiqué en este blog.

En el mismo se postulaba la idea de que el cerebro del bebé debe usar sus capacidades y herramientas o las perderá para siempre. Si bien muchas de las "herramientas" cerebrales que usaremos toda la vida se crean y desarrollan en los primeros años de vida, otras son innatas o están programadas para determinados momentos, con lo que su desaprovechamiento supone su pérdida definitiva. Es lo que llamábamos la "ventana de la oportunidad". Estas ventanas se van cerrando y nos quedamos con las habilidades y funciones conseguidas en ese período de gran plasticidad cerebral.

Sin embargo, la buena noticia es que podemos después, a lo largo de toda nuestra vida, seguir desarrollando las habilidades ya conseguidas, porque el cerebro no deja de ser moldeable a pesar de no ser tan plástico como el de un bebé. Es por esto que la estimulación, ya no "temprana", podemos seguir practicándola a lo largo de los años.

El siguiente texto pertenece a una presentación creada por Carlos Rangel y en ella podremos leer las afirmaciones del neurólogo de la Universidad de New York y director del Instituto de Neuropsicología y Funcionamiento Cognitivo, Elkhonon Goldberg.


Las últimas investigaciones de la neurociencia demuestran que el cerebro se puede regenerar mediante su uso y potenciación. La clave para lograrlo se llama: "NEUROPLASTICIDAD" que es moldear la mente, el cerebro, a través de la actividad.

El cerebro cambia de forma, según las áreas que más utilizamos, según la actividad mental.

En marzo de 2000, investigadores de la Universidad de Londres, encontraron que los taxistas de esa ciudad, tenían una parte del cerebro, el Hipocampo -región importante para la memoria espacial-, particularmente desarrollada, mucho más que el resto de las personas.

Los taxistas desarrollaban más esa zona porque la ejercitaban más, memorizando cada día calles y rutas. En estos hombres y mujeres, su capacidad para memorizar calles y rutas no menguaba, sino que aumentaba con los años.

En 2002 científicos Alemanes encontraron los mismos hallazgos en la Circunvolución de Heschl de los músicos, área de la corteza cerebral importante para procesar la música …

Y en el 2004 los mismos resultados tuvo el Instituto de Neurología de Londres, en la circunvolución angular izquierda, estructura cerebral importante para el lenguaje, en el cerebro de las personas bilingües …

DE ESTAS EXPERIENCIAS SE PUDIERON OBTENER LOS SIGUIENTES RESULTADOS:

- Los seres humanos podemos crear nuevas neuronas a lo largo de toda la vida.
- El esfuerzo para crear nuevas neuronas puede incrementarse mediante el esfuerzo mental.
- Los efectos son específicos: dependiendo de la naturaleza de la actividad mental, las neuronas nuevas se multiplican con especial intensidad en distintas zonas cerebrales.

Las nuevas neuronas van a parar a las zonas del cerebro que más usamos. Esto es lo que se denomina "Neuroplasticidad": la actividad puede moldear la mente.
"Esto demuestra la importancia de mantener una actividad mental intensa, conforme avanzamos en edad."

El ejercicio físico nos protege nuestra salud cardiovascular, el ejercicio cognitivo nos protege nuestra salud cerebral, es factor de protección contra la demencia y la senilidad.

EL CEREBRO CAMBIA DE FORMA SEGÚN LAS ÁREAS QUE MÁS UTILIZAMOS

A lo largo de la vida, acumulamos un repertorio de destrezas cognitivas -habilidades y capacidad para reconocer patrones- que nos permiten abordar nuevas situaciones con familiaridad. Es lo que popularmente llamamos "Experiencia".

A medida que avanzamos en edad, nuestra actividad mental está más dominada por esas "rutinas cognitivas", por el "piloto automático".

Esto no es malo, pues permite resolver problemas complejos mediante el "reconocimiento instantáneo" de patrones, sin mucho esfuerzo, problemas que pueden plantear un verdadero "reto" para una mente más joven.

Pero, la estimulación cognitiva, que obliga a utilizar ambos hemisferios cerebrales trabajando conjuntamente, es un ingrediente en el estilo de vida que ayuda a evitar el deterioro cognitivo.

La corriente científica dominante respalda la afirmación de que la vida mental intensa desempeña un papel esencial en el bienestar cognitivo en las etapas avanzadas de la vida.


No olvides el lema "Úsalo o piérdelo" y busca actividades que te obliguen a desconectar el "piloto automático".


Para más información,