jueves, 11 de junio de 2009

CEREBRO INFANTIL: UNA POTENTE MÁQUINA DE APRENDIZAJE

Publicado en latercera.com


Hasta hace poco se creía que los niños eran seres con un cerebro prácticamente en blanco. Hoy está claro que este órgano es insuperable en neuronas y conexiones, cuya actividad duplica con facilidad a la del adulto.

Por Sebastián Urbina - 07/06/2009 - 12:58

Son más que una cara tierna e inocente, que ríe o llora al capricho de sus necesidades. Hasta hace un tiempo, los científicos creían que las guaguas eran seres irracionales, debido a que tenían un pensamiento y experiencia muy limitados. Algo así como un cerebro o un cuaderno en blanco, donde está todo por escribir.

Una visión que ha cambiado radicalmente: los niños aprenden más, son más creativos y experimentan el mundo que los rodea más intensamente que los adultos. Esto porque tienen más neuronas y más conexiones que los mayores, y menos sustancias que frenen el trabajo de sus circuitos nerviosos. Algo que explica que sean capaces de aprender una cantidad sorprendente de información, en un tiempo relativamente corto.

"El cerebro de un niño de 18 meses está bullente de actividad y, de alguna forma, está más consciente del mundo que los adultos", dice Alison Gopnik, sicóloga de la Universidad de Berkeley, California. Esto les permite, según explica, que en sus primeros años logren manejar con maestría técnicas tan diferentes como hablar -aprenden un promedio de 10 palabras nuevas al día- o el complejo desafío motor que involucra caminar.

Gopnik es autora del libro "The philosophical baby", que se publicará en agosto próximo, donde reivindica las capacidades del cerebro infantil.

Algo no menor si tenemos en cuenta que en el mundo médico era algo establecido que los recién nacidos no podían sentir dolor igual que los adultos, ya que sus nervios no estaban maduros. Por esta razón, y aunque cueste creerlo, hasta los años 70 y 80, los niños eran operados sin anestesia, cuando en realidad, comparativamente, requieren más que los adultos, ya que tienen más actividad nerviosa que se debe silenciar.

LABORATORIO DE IDEAS

Enfocarse en un aspecto limitado de la realidad y desconectarse del resto del mundo es lo que hacen a diario los adultos para poder trabajar y producir. Algo que para un bebé es imposible de hacer, ya que su cerebro está permanentemente inundado de sensaciones y estímulos que lo mantienen abierto a todo lo que proviene del mundo exterior.

Esta característica tan propia de los primeros años de vida, se sabe hoy que es imprescindible para que las personas talentosas desarrollen su creatividad y busquen soluciones novedosas a los problemas.

Por esta razón, el no tener un propósito es una ventaja de los niños, por lo que representan algo así como "el departamento de Investigación & Desarrollo de la especie humana", dice Gopnik. Ella compara el hecho de ser una guagua con estar viendo una película apasionante o estar de turista en una ciudad extranjera, donde hasta las actividades más triviales parecen nuevas y atractivas. "Para un niño, cada día es como ir a París por primera vez. Es cosa de dar un paseo con un niño de dos años. Pronto uno se da cuenta de que él ve cosas que ni siquiera habíamos notado", explica.

Esto último representa una ventaja evolutiva para los humanos. No existe otra especie cuyos hijos nazcan tan desamparados y que requieran tanta inversión de tiempo y de cuidados de parte de sus padres. Esto les da la libertad para que puedan explorar su entorno, aprender e incluso imaginar otros mundos, todo lo cual les servirá para su vida futura. Y, de paso, también enriquece la de sus ocupados padres. Sólo un dato: a los tres años, la actividad cerebral del niño más que duplica a la del adulto, algo que se mantiene así hasta la pubertad.

ENRIQUECER EL CEREBRO

Hoy se sabe que a medida que el bebé comienza a ver mejor, explora su ambiente e interactúa con los mayores, las neuronas transmiten de ida y vuelta impulsos nerviosos que van fortaleciendo ciertos circuitos. Al mismo tiempo se produce un proceso denominado "poda", en que las redes que no se usan van muriendo. Hasta la edad de tres años se producen más circuitos nuevos que los que mueren. Entre los tres y los 10 años, el nacimiento y la desaparición de circuitos se equilibra para, luego, ser más los que se eliminan que los que se crean.

Entonces es fundamental que a un niño se le brinde una estimulación plena, con el fin de que su desarrollo sea óptimo. Según Gopnik, lo importante es que los padres conozcan a sus niños y no que los traten de cambiar. Para ello la ciencia entrega una serie de sugerencias de crianza basadas en la evidencia existente.

La clave es enriquecer -sin sobrecargar- el ambiente del niño, como, por ejemplo, leerle en voz alta, hasta que sea capaz de hacerlo por su cuenta. También es bueno animarlo a jugar y explorar, sin forzarlo a usar determinado juguete cuando, quizás, él o ella prefiera entretenerse con la caja del envase. Esto, porque el valor educativo de un juguete se lo da el uso que hace el niño de él y no su costo o la "investigación" que hay detrás. Además, se recomienda minimizar la televisión y alentar el ejercicio al aire libre, ya que su cerebro se beneficiará de un aumento en el flujo de sangre y oxígeno.

La variedad de juegos, actividades y ejercicios permite que una mayor cantidad de circuitos nerviosos se fortalezcan. Cuando la estimulación es pobre, los circuitos que se consolidan se reducen y la poda se hace más abundante. Un desperdicio si pensamos que el cerebro de los niños es la máquina de aprendizaje más poderosa que se conozca.

"MANUAL DE ESTIMULACIÓN TEMPRANA. ESOS PRECIOSOS PRIMEROS AÑOS" por Rosina Uriarte Álvarez
Aquí podrás encontrar artículos relacionados con la Estimulación Temprana y el desarrollo neurológico infantil. Sobre la importancia de que el desarrollo sea el adecuado y cómo podemos, a través de la Estimulación, ayudar al niño para que así sea. Cualquier déficit en el desarrollo es susceptible de acarrear desórdenes de atención, relación y comportamiento.

Una vez que surgen este tipo de problemas será necesaria una estimulación más que "temprana", de tipo terapéutico. También podrás leer sobre este tipo de estimulación en este blog. La encontrarás bajo el término de "organización neurológica".