domingo, 11 de enero de 2009

"EN ESPAÑA, CON UN 31% DE FRACASO ESCOLAR, SEGUIMOS SIN MOVER FICHA"


"Hay padres que piden pastillas para las malas notas". JUAN J. GARCÍA PEÑAS

Este neuropediatra aboga por seguir el ejemplo de Francia, que ha reducido el fracaso escolar creando unidades de aprendizaje con médicos y docentes.

LUIS PARDO, publicado por www.elmundo.es en: http://www.elmundo.es/suplementos/salud/2009/786/1231542027.html

No ejerce la docencia pero el fracaso escolar le preocupa tanto como al mejor maestro. Responsable de la Sección de Neurología Pediátrica del Hospital Niño Jesús de Madrid, Juan José García Peñas (Madrid, 1961) convive cada día con el sufrimiento de niños incapaces de sacar adelante sus estudios porque tienen un trastorno de aprendizaje y con la perplejidad de unos padres que descubren que sus hijos deberían recibir ayuda en un tipo de centros que no existen en nuestro país. «Hace años, cuando en Francia el fracaso escolar escaló al 20%, se encendió la alarma social y se tomaron medidas en forma de Unidades de Aprendizaje Multidisciplinar que están siendo eficaces; en España, con una tasa del 31%, seguimos sin mover ficha», lamenta. Recuerda que optó por la neuropediatría guiado por un deseo de aportar cosas a una disciplina con grandes retos diagnósticos y escasas soluciones terapéuticas. Ahora no puede evitar sentirse descorazonado ante la inexistencia de propuestas oficiales que actúen sobre un problema que afecta a casi un tercio de los escolares.

Pregunta.- ¿Qué ofrecen a los niños esas unidades multidisciplinares que propugna?

Respuesta.- Equipos formados por neuropediatras, psicólogos clínicos, psicopedagogos, terapeutas ocupacionales, logopedas y trabajadores sociales. Luego, aunque no integrados físicamente, tienen la colaboración fundamental del pediatra general y del maestro. Este último emite periódicamente valoraciones de la evolución del paciente en el aula. A partir de la información facilitada por todos ellos, el neuropediatra emite el diagnóstico y un tratamiento individualizado.

P.- ¿Y por qué España no cuenta con este dispositivo asistencial?

R.- En Cataluña disponen de Unidades de Neurodesarrollo y de Neurología Evolutiva, pero son la excepción. En general, hay un gran desconocimiento sobre su existencia y sobre el potencial de disponer de ellas con recursos integrados en el sistema público de salud. Evitarían a los padres el continuo peregrinaje a especialistas de diferentes disciplinas del ámbito público o privado, sin encontrar dos opiniones idénticas y sin que exista ninguna comunicación entre ellos. La dispersión de recursos autonómicos ha dificultado cualquier intento de creación de unidades de referencia provincial e, incluso, autonómica. El tema económico es otra barrera: se requieren al menos cinco profesionales por departamento y no abundan, precisamente, los neuropediatras y psicólogos clínicos con experiencia en este área.

P.- Sanidad o Educación, ¿a quién le correspondería tomar cartas en el asunto?

R.- La actual normativa autonómica imposibilita poner en marcha cualquier programa a nivel nacional, como han hecho en Francia. Por su consumo de recursos sanitarios y por la falta de coordinación entre los especialistas implicados, probablemente debería ser tarea prioritaria del Consejo Interterritorial de Salud.

P.- ¿Sufre mucho el escolar con dificultades de aprendizaje o lo pasan peor los padres?

R.- La inadaptación escolar y social produce sufrimiento a estos niños. Sabemos que sus niveles de ansiedad, angustia y baja autoestima son claramente superiores a los de sus compañeros.

P.- ¿Y cómo asumen los padres que detrás de las malas notas haya un problema médico?

R.- Muchos no lo aceptan. Se empeñan en perpetuar modalidades educativas de alta exigencia, sin duda inadecuadas para niños con trastornos de aprendizaje. También es común que sientan frustración al ver que sus hijos no cumplen sus expectativas de futuro y reaccionan intentando ignorar el problema o minimizándolo. Luego hay otro grupo considerable que preguntan por esa pastilla capaz de eliminar el problema de raíz y para siempre. Y lo contrario: los hay con auténtico pavor a los efectos adversos de los fármacos, cuyo uso sólo está justificado si los niños presentan, además, un trastorno de déficit de atención con o sin hiperactividad.

P.- Hiperactividad... ¿No lleva camino de ser una palabra mágica que lo explica todo?

R.- Así es. De hecho vamos a pasar de un infradiagnóstico del 2% de escolares afectados a un sobrediagnóstico de casi un 10%. Se ha simplificado atribuyendo demasiadas cosas a la hiperactividad. Algo parecido pasaba en Francia hasta que se crearon las unidades de aprendizaje. Han permitido conocer la verdadera magnitud del problema y sacar a la luz otros diagnósticos menos conocidos como la inteligencia límite o los trastornos específicos de aprendizaje no verbal.


Para más información,

Aquí podrás encontrar artículos relacionados con la Estimulación Temprana y el desarrollo neurológico infantil. Sobre la importancia de que el desarrollo sea el adecuado y cómo podemos, a través de la Estimulación, ayudar al niño para que así sea. Cualquier déficit en el desarrollo es susceptible de acarrear desórdenes de atención, relación y comportamiento.

Una vez que surgen este tipo de problemas será necesaria una estimulación más que "temprana", de tipo terapéutico. También podrás leer sobre este tipo de estimulación en este blog. La encontrarás bajo el término de "organización neurológica".