Aquí podrás encontrar artículos relacionados con la Estimulación Temprana y el desarrollo neurológico infantil. Sobre la importancia de que el desarrollo sea el adecuado y cómo podemos, a través de la Estimulación, ayudar al niño para que así sea. Cualquier déficit en el desarrollo es susceptible de acarrear desórdenes de atención, relación y comportamiento.

Una vez que surgen este tipo de problemas será necesaria una estimulación más que "temprana", de tipo terapéutico. También podrás leer sobre este tipo de estimulación en este blog. La encontrarás bajo el término de "organización neurológica".

jueves, 25 de diciembre de 2008

LOS SISTEMAS SENSORIALES DESCONOCIDOS


Por AYOLA CUESTA PALACIOS, Terapeuta Ocupacional, Universidad del Rosario
Publicado en
http://www.agapasm.com.br/Artigos/Integracion%20sensorial.pdf
Los Sistemas Sensoriales Desconocidos

El Sistema Vestibular

Este sistema se desarrolla pocas semanas después de la concepción y juega un rol primordial en el desarrollo temprano de los niños, es probablemente, uno de los más importantes sentidos de nuestra evolución ancestral.

Nuestro sistema vestibular es el sentido del movimiento y la gravedad. Es através de él que desarrollamos las relaciones con la tierra, las relaciones espaciales y temporales. La información que recibimos y procesamos de este sentido es básica para cada una de las cosas que hacemos. Imaginemos entonces, lo que puede pasar cuando no usamos o no disponemos de esta información de manera correcta. Ayres dijo, “el sistema vestibular es el sistema unificador, todos los otros tipos de sensaciones son procesadas en referencia a la información vestibular. La actividad del sistema vestibular nos proporciona un marco de referencia para los otros aspectos de nuestra experiencia vital”(1979).

El sistema vestibular se localiza en el oído interno y lo conforman los canales semicirculares y el utriculo y sáculo.

Una función fundamental del sistema vestibular es permitirnos la coordinación de los movimientos de los ojos y la cabeza. También ayuda en el desarrollo y mantenimiento del tono muscular que permite desarrollar, asumir y mantener las posiciones corporales, ayuda a mantener la cabeza y el cuerpo erguido, por esto muchos niños con problemas vestibulares se acuestan en el pupitre, sostienen la cabeza entre las manos y su cuerpo en general luce desmañado y sin fuerza.

El balance y el equilibrio están íntimamente influenciados por el SV. La habilidad para coordinar ambos lados del cuerpo ( necesario para montar bicicleta, patinar o cortar con tijeras ) requieren de una buena función vestibular. Finalmente algunos aspectos del lenguaje están relacionados con la manera como este sistema procesa la información.

Estas funciones del SV ayudan a entender porque varios estudios han mostrado que más de la mitad de los niños con desordenes de aprendizaje muestran signos de disfunción vestibular aunque frecuentemente estos se encuentran encubiertos o se confunden con los síntomas.

La Propiocepción

Así como nuestros ojos y oídos envían información al cerebro de lo que vemos y escuchamos, de la misma manera los músculos y articulaciones sienten la posición del cuerpo y también envían estos mensajes al cerebro. Dependemos de esta información para conocer de manera inconsciente, donde está con exactitud, cada parte del cuerpo y planear los movimientos.

Cuando nuestro sentido propioceptivo trabaja bien, realizamos continuos ajustes automáticos en nuestra posición. Este sentido ayuda a estar sentados en una posición optima, a sostener utensilios tales como el lápiz o el tenedor de una forma correcta. Juzga como maniobramos en el espacio para que no choquemos con las cosas. A que distancia estamos de las personas. Que tanto presión hacer para agarrar el lápiz o los juguetes. Cambiar los movimientos cuando no son exitosos, por ejemplo al driblar un balón o ajustar un lanzamiento para dar en el blanco.

Así como la propiocepción nos ayuda en estas funciones básicas, un problema en este sistema puede causar una gran cantidad de dificultades que frecuentemente pasan en el niño que no presta atención a las cosas. Él puede estar usando la visión para compensar y hacer los ajustes, pero esto le demanda una gran cantidad de energía. El niño puede sentirse torpe, frustrado y temeroso en algunas situaciones. Por ejemplo el niño podría sentir pánico de bajar escaleras si el no esta seguro de donde está su pie.

El SP es activado a través de tensión /relajación, brincar y actividades que involucran sensación de peso y presión profunda o tacto firme. Esta clase de sensaciones frecuentemente calman y pueden ayudar al niño a auto organizarse.

El Sentido Táctil

El sentido del tacto ( o la percepción táctil ) es uno de los más importantes sentidos y quizá el más conocido de los tres sistemas sensoriales básicos.

Inicia su desarrollo muy tempranamente después de la concepción y esta completamente activo mucho antes de que el bebe nazca. Al igual que los otros sentidos juega un importante papel en la integración sensorial, trabaja para darnos información acerca de muchas cosas “sin que las veamos” y así nos ayuda a desarrollar destrezas, a sentirnos más confortables y a estar tranquilos en muchas situaciones. Los bebes “aprehenden” el mundo a través del sentido del tacto. Cuando ellos levantan y se meten los objetos en la boca están usando el sentido del tacto para explorar acerca de la forma, la textura y el tamaño de las cosas. Esta es la primera ocasión en la que aprenden acerca de la diferencia entre grande y pequeño, redondo y cuadrado.

Si nuestro sentido del tacto falla en la discriminación de las sensaciones, no es muy especifico, o no brinda una información clara y consistente acerca de los objetos o las personas , entonces tendremos muchas dificultades para entender estas diferencias de manera visual o cognitivamente.

Las manos, los pies y la boca son las áreas más sensibles de nuestro cuerpo porque ellas tienen muchas células que responden al tacto, dependemos de la información táctil de estas áreas para llegar a desarrollar la mayoría de las destrezas manuales.

El Tacto como un retroalimentador

Pensemos en lo difícil que resulta realizar algunas actividades con unos guantes puestos en las manos, los músculos responden de igual manera pero la retroalimentación del sentido táctil se encuentra reducida. Pensemos ahora en las complicadas tareas que realizamos mediante el uso del sentido del tacto, sin ayuda visual: encontrar una moneda en el bolsillo, abotonarnos una camisa por detrás, subir el cierre, peinarnos, encontrar una llave y abrir la puerta, encontrar un juguete en una canasta llena de objetos.

El Tacto en la Interacción

Los niños y aún los adultos, que presentan inmadurez en el desarrollo del sistema táctil rechazan el contacto con algunos objetos y personas incluidas las más cercanas. En ocasiones responden bruscamente cuando se les toca por sorpresa o cuando se les tocan algunas partes del cuerpo, especialmente la cabeza, la cara y los brazos. En la escuela estos niños se mantienen alejados de las aglomeraciones, no les gusta hacer fila o cualquier otro tipo de formación en donde los compañeros están muy cercanos, ante una caricia pueden responder con mal genio e incluso agredir a quien lo toca.

Rechazan algunas prendas de vestir, sobre todo si estas son nuevas (aman profundamente su ropa y sus zapatos viejos), es difícil que acepten algunos alimentos. En el salón de clases es difícil que permanezcan sentados por un tiempo largo si los pupitres tienen una textura que experimentan como desagradable... prefieren estar descalzos y ante las visitas se muestran huraños, hoscos y a la defensiva. En la escuela se les señala como hiperactivos o hipoactivos, están en los dos extremos del nivel de actividad, les cuesta prestar atención, escribir, colorear, pegar, ensuciarse...




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