Aquí podrás encontrar artículos relacionados con la Estimulación Temprana y el desarrollo neurológico infantil. Sobre la importancia de que el desarrollo sea el adecuado y cómo podemos, a través de la Estimulación, ayudar al niño para que así sea. Cualquier déficit en el desarrollo es susceptible de acarrear desórdenes de atención, relación y comportamiento.

Una vez que surgen este tipo de problemas será necesaria una estimulación más que "temprana", de tipo terapéutico. También podrás leer sobre este tipo de estimulación en este blog. La encontrarás bajo el término de "organización neurológica".

sábado, 4 de octubre de 2008

CÓMO SANAR A LOS NIÑOS CON DIFICULTADES EMOCIONALES, DE ATENCIÓN Y DE APRENDIZAJE


Por la Dra. Susan R. Johnson, MD, FAAP
Pediatra de Raphael House (Clínica antroposófica situada en la localidad de Fair Oaks, California)
(Texto completo en Southern Cross Review)

Durante mi beca de investigación en pediatría comportamental y del desarrollo, aprendí que el 70% de los niños diagnosticados con Desorden de Déficit de Atención también presentaban algún tipo de dificultad de aprendizaje auditiva o visual, pero nadie podía explicar por qué. La mayoría de las terapias prescritas para estos niños eran lo que yo denominaba terapias "de sentado". La terapia de movimiento, como la terapia ocupacional, era considerada como una manera de hacer que los niños llegaran desde la puerta del aula hasta sus asientos. Una vez que el niño estaba sentado, me enseñaron que el "cerebro" podía ser "educado" a través de la terapia del lenguaje, ejercitando la pronunciación, o machacando conceptos matemáticos. Estos niños eran puestos en clases de educación especial, pero jamás vi que salieran de esas clases, y observé cómo se atrasaban académicamente más y más con respecto a sus pares, y cómo su autoestima sufría.

Luego fueron las maestras Waldorf de mi hijo, en la guardería y el jardín de infantes, quienes me enseñaron sobre la importancia del movimiento en el desarrollo y la sanación de las vías neurológicas.

Había para entonces completado los 4 años de la facultad de medicina, 3 años de residencia pediátrica y 3 años de beca de investigación en pediatría comportamental y del desarrollo. Había aprendido a identificar las diversas vías de aprendizaje tanto auditivas, visuales como sinestesias, pero no aprendí nada sobre la integración sensorial. Después de observar a mi hijo transformarse en su desarrollo, hice los 3 años del Programa de Formación Docente Waldorf, y luego pasé otro año estudiando sobre la integración sensorial. Asistí a numerosos talleres dictados por neuropsicólogos. Lo que he aprendido de todas estas experiencias es que el movimiento forma en el niño las vías neurológicas que serán más tarde usadas para la lectura, la escritura, la ortografía, las matemáticas, la concentración, y el pensamiento creativo.

Denominaciones tales como DDA, ADHD, desordenes del lenguaje y el habla, trastornos del aprendizaje, y todo el espectro de los desordenes autistas, tal vez representen en realidad una gravedad aumentada de una disfunción en la integración sensorial.

Existe una relación entre el desarrollo del sistema vestibular (que incluye el equilibrio y el tono muscular) y el procesamiento auditivo (la capacidad de comprender y seguir instrucciones verbales).

También existe una relación entre la propiocepción (la capacidad del niño de saber donde está su cuerpo en el espacio) y la capacidad de sentarse quieto y "prestar atención".

Asimismo, ese mismo niño que no ha desarrollado el sentido de conciencia espacial y no siente dónde está su cuerpo en el espacio, también carece de un sentido interno del movimiento cuando mira formas abstractas como las letras o los números. Los ojos del niño seguirán el movimiento, las líneas y las curvas de las letras y los números, pero las formas no se grabarán.

Por último, si el sentido del tacto de un niño no está enteramente integrado, como puede ocurrir luego de un nacimiento vaginal rápido, un parto por cesárea o el uso de fórceps, el niño será hipersensible y, a veces, hiposensible, a la estimulación táctil.

En general, los niños con cualquiera de estos problemas de integración sensorial a menudo tienen dificultades con las relaciones con otros niños. Sus mentes y sus ojos están demasiado ocupados con la sola tarea de tratar de ayudarlos a mantener el equilibrio, averiguar dónde están en el espacio, y evitar chocar con otros objetos y otras personas. Estos niños se involucran en múltiples actividades simultáneas (multi-tasking) y no gozan del lujo o la libertad de sus mentes y pensamiento para prestar atención a las sutiles señales no verbales de los niños que los rodean. Y ya que la comunicación es mayormente no verbal, su relación con los otros niños se ve afectada.

Apoyo las terapias de movimiento que fortalecen el equilibrio, la propiocepción y el tacto. Estas terapias de movimiento que se llevan a cabo para ayudar a integrar el sistema sensorial del niño deben ser suaves y lentas.

También apoyo un ambiente educativo que les enseñe a nuestros hijos sobre el mundo utilizando todos sus sentidos, incluidos la visión, el oído, y especialmente las experiencias educativas a través del hacer. Nuestra cultura e incluso algunas instituciones escolares, con su dependencia de la televisión, las computadoras, y los videojuegos para la enseñanza, no está desarrollando la mente ni los sentidos de nuestros niños. Los deportes competitivos sobre-estimulan y activan, en el niño muy pequeño, el sistema nervioso "del estrés". La comida con mucha azúcar, la carencia de ácidos grasos esenciales Omega 3, el dormir poco, el estilo de vida sedentario, todo ello está dificultando la mielinización y la formación de vías neurológicas de los niños. Además, es posible que las toxinas en nuestro medio ambiente, incluido el mercurio contenido en algunas vacunas, hayan también afectado estas vías sensibles.

Es hora de dejar de etiquetar a nuestros niños y de medicarlos con drogas que sólo alteran sus niveles de neurohormonas. Es hora de reducir la velocidad y concentrarnos en el momento presente. Es hora de empezar a promover un estilo de vida saludable que incluya alimentos nutritivos, sueño adecuado, y apagar las televisiones, los videos y las computadoras. Es hora de ofrecer a nuestros niños muchas actividades de movimiento rítmicas y saludables, en casa, en la escuela, y al aire libre en la naturaleza. Es hora de empezar a sanar a nuestros niños.


Para más información sobre la Integración Sensorial, consultar el blog Terapias Alternativas para el Desarrollo Infantil.



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