Aquí podrás encontrar artículos relacionados con la Estimulación Temprana y el desarrollo neurológico infantil. Sobre la importancia de que el desarrollo sea el adecuado y cómo podemos, a través de la Estimulación, ayudar al niño para que así sea. Cualquier déficit en el desarrollo es susceptible de acarrear desórdenes de atención, relación y comportamiento.

Una vez que surgen este tipo de problemas será necesaria una estimulación más que "temprana", de tipo terapéutico. También podrás leer sobre este tipo de estimulación en este blog. La encontrarás bajo el término de "organización neurológica".

martes, 13 de septiembre de 2016

UN DIAMANTE EN BRUTO


Un diamante en bruto
Fatima Amezkua, responsable de comunicación de la Asociación Laztana, julio 2016
Un diamante en bruto no parece gran cosa a simple vista. Solo quienes los conocen bien saben reconocerlos, valorarlos y transformarlos en algo hermoso y muy valioso. El caso que voy a relatar es precisamente la historia de uno de esos diamantes, una historia de lucha y superación, de valor y constancia con final feliz.
Lucía (nombre ficticio) fue un bebe aparentemente normal. Hacia el año de edad pasó de arrastrarse sentada a empezar a caminar, nunca gateó. Pronto empezó a mostrar reacciones exageradas frente a la frustración o frente a cualquier cambio en su entorno que escapara de su control.  Entre los 2 y los 5 años cualquier hecho inesperado  que la contrariase desataba una rabieta extrema que podía durar hasta 2 horas. Nunca era por un capricho sino algo externo que la desconcertaba y perdía el control hasta el punto de volverse agresiva con sus propios padres. Cuando el berrinche terminaba se sentía mal y no comprendía porque se había comportado así con quien más quería. Otras cosas que llamaron la atención de sus padres es que no parecía sentir dolor ni tampoco frío o calor, o al menos no en el grado que sería de esperar. No se le daban bien los juegos de pelota, pero patinaba muy bien y andaba en bici. Tenía problemas de pronunciación por lo que estuvo yendo al logopeda de los 5 a los 7 años sin lograr avances significativos. En infantil no conseguía aprender el nombre de los niños y niñas de su clase, le costó mucho asociar cada color con el nombre que lo designa (azul, rojo, verde…), escribía letras y números en espejo, pero…  cada niño tiene su ritmo decía su profesora.
Todo el que la conocía decía que era una niña muy lista y resuelta, sin embargo, al empezar la Primaria llegaron los problemas en el cole. Ya en primer y segundo curso parecía no rendir lo suficiente, le costaba muchísimo la lecto-escritura aunque tenía buena comprensión lectora, no conseguía identificar fonema y grafema, cometía omisiones, sustituciones, inversiones, escritura en espejo incluso copiando un texto…  Le costó mucho aprender el nombre de los números (no así su manejo conceptual), no conseguía aprender series como los días de la semana o los meses, ni tampoco su fecha de cumpleaños, teléfono de casa, etc.  Se distraía frecuentemente y parecía estar atenta a todo a la vez pero sin concentrarse en nada. Con 8 años aun no se ubicaba en el tiempo, no sabía en qué momento del día estaba, palabras como “mañana, el próximo martes, o ayer” no eran significativas para ella. La profesora consideraba que era vaga y no se esforzaba. Sus padres, sin embargo, la conocían bien. Sabían de su curiosidad constante acerca del mundo que le rodeaba, sus libros favoritos -que leían para ella- trataban sobre el porqué de las cosas, sobre las ciencias de la naturaleza, le encantaba aprender cosas, observar, desmontar mecanismos, comprender cómo funcionaban y volverlos a montar, creaba pequeños artilugios que inventaba con materiales de reciclaje, dibujaba muy bien para su edad y tenía una enorme creatividad. No es el perfil de  una niña “vaga”, es más, no creo que a esa edad haya niños o niñas vagos  porque en su naturaleza está aprender y disfrutar haciéndolo. Y no me refiero solo a los aprendizajes escolares sino también a aprender a controlar sus emociones, su comportamiento, su forma de relacionarse con los demás, etc. Pero para eso deben disponer de un cerebro y sistema nervioso suficientemente maduro y desarrollado como para poder responder a los retos que la escuela y la vida les presentan. Por otra parte, Lucía era cada vez más consciente de su lentitud para hacer cualquier ejercicio en clase, su torpeza al leer (saltaba de línea, leía palabras de atrás a adelante, inventaba el final de las palabras…), los deberes eran una tortura, no conseguía memorizar las tablas de multiplicar… y algunos de sus compañeros empezaron a tildarla de “tonta” cosa que llegó a creerse. Su autoestima se vino abajo y sus padres luchaban día a día por sacarle una sonrisa e intentar que al menos en casa se sintiese segura y valorada.

A los 8 años llevaron a Lucía a un centro para que le hiciesen un reconocimiento lo mas integral posible para detectar qué problemas tenía y cómo podían ayudarla. Cuando llegó el primer diagnóstico se sintieron desbordados: gran déficit de atención con alta impulsividad, dislexia fonético-fonológica, problemas con la memoria de trabajo, muy baja velocidad de procesamiento mental,  lateralidad cruzada ojo-mano, problemas de discriminación auditiva con hiperacusia en unas frecuencias e hipoacusia en otras (resultó que no pronunciaba bien no por problemas de articulación sino porque no distinguía auditivamente algunos fonemas), agudeza visual normal pero con  muchos problemas de visión (de convergencia, acomodación, visión binocular ineficaz, problemas con los movimientos sacádicos y de re-seguimiento, …), también tenía problemas de coordinación motora y de integración sensorial, así como un alto grado de ansiedad y baja autoestima. Complementando el estudio con otra especialista se detectó también que tenía todos los reflejos primitivos sin integrar y muy activos[1] lo que impedía la correcta maduración de muchas áreas de su cerebro y la adecuada conexión entre las mismas (cerebelo, ganglios basales, sistema límbico, córtex prefrontal). Por otro lado, otra doctora especializada en déficit de atención y trastornos de la lateralidad, diagnosticó que su cerebro se encontraba aun en una etapa pre-lateral del desarrollo funcionado como homolateral alternante, no tenía desarrollado del patrón contralateral y la actividad de su cuerpo calloso era escasa, sus hemisferios cerebrales no se comunicaban adecuadamente. Había mucho sobre lo que trabajar. La buena noticia es que todo era consecuencia de un solo problema: un desarrollo incorrecto del sistema neuro-senso-psico-motriz y, afortunadamente, existen terapias de estimulación neurológica que, junto con algunos tratamientos biológicos, corrigen o minimizan estos problemas sin hacer uso de fármacos. Se requiere constancia y disciplina pero los resultados merecen la pena.

Muchos niños y niñas afrontan diariamente sus vidas con este tipo de  “mochila” a cuestas y la mayoría ni si quiera están diagnosticados. Hay múltiples causas que pueden provocaralteraciones en el desarrollo neurológico infantil. Se sabe, por ejemplo, que los niños adoptados tiene una mayor probabilidad de sufrirlas -aunque no siempre sea así- como consecuencia de las carencias físicas y emocionales, falta de estímulos sensoriales y motrices o por intoxicaciones de sustancias que pasan al bebe desde la madre biológica vía placenta (metales pesados, alcohol, drogas, radiaciones...). En el caso de otros niños, los problemas pueden deberse a que no haya hecho el suficiente ejercicio de suelo para lograr una buena maduración cerebral, o que su cuerpo no sea capaz de eliminar correctamente los cientos de tóxicos a los que estamos expuestos, o consecuencia de alguna infección vírica durante el embarazo. Otras veces la causa es desconocida. En cualquier caso, los problemas que se originan son muy semejantes y sólo tratando su causa (y no solo los síntomas que provoca) podremos ayudar a estas criaturas y sus familias a superar sus problemas y brindarles las oportunidades que merecen.

En esta situación, contar con la ayuda de alguna asociación especializada que sirva de guía en el proceso es fundamental para sentirse acompañado y respaldado por la experiencia de otras familias. En palabras de la familia de Lucía, “el apoyo y orientación que nos ha brindado la asociación Laztana[2] durante estos años ha sido fundamental para recorrer este camino, para comprender a nuestra hija y saber ayudarla. Siempre le estaremos agradecidos y por eso prestamos este testimonio para poner un poco de luz y esperanza en tantas familias que seguro están pasando por situaciones similares. Queremos compartir nuestra alegría y contribuir a dar a conocer estas terapias tan eficaces para superar este tipo de problemas y ofrecer a nuestros hijos e hijas una vida mejor y más feliz”.

Volviendo al caso de Lucía, la mayor parte de las terapias que realizó fueron en paralelo con los cursos de 3º y 4º de Primaria que resultaron duros y con unos resultados escolares muy ajustados. Como relata la familia, fueron años agotadores con casi una hora de trabajo diario en casa para aplicar las distintas terapias, mas el colegio y los deberes que seguían ocupando mucho tiempo y esfuerzo. A lo largo de poco más de dos años realizó las siguientes terapias: ejercicios diarios de reorganización neurológica para integrar el patrón contra-lateral, lograr la sincronización de sus hemisferios cerebrales incrementando la actividad de su cuerpo calloso y mejorar su lateralidad (diario, 2 años); terapia BRMT o TMR[3] de integración de reflejos primitivos (diario, 2 años); terapia visual[4] (diario, 8 meses); terapia reeducación auditiva Berard[5] (2 sesiones de 15 días cada una, una al inicio y otra año y medio después); terapia psicológica (1 sesión semanal durante año y medio). Aproximadamente a los 8 meses de iniciar las terapias se le aconsejó empezar una dieta libre de gluten y caseína lo que mejoró sustancialmente el rendimiento de las otras terapias.      

Tras unos 6 u 8 meses de trabajo empezaron a notarse los resultados. La niña estaba mucho más relajada y con mayor capacidad de atención, su nivel lector también mejoró mucho. Al año de iniciar las terapias se le diagnosticó también una intoxicación severa por metales pesados (mercurio, plomo, cadmio, aluminio y plata) que su cuerpo no era capaz de eliminar y que afectaban a su funcionamiento neurológico. Inició un tratamiento con quelantes para ir eliminando progresivamente esos metales de su cuerpo junto con suplementos de vitaminas y minerales de los que tenía carencias. Después de dos años de terapias era otra niña en todos los sentidos, o más bien, era la niña que siempre estuvo ahí pero que no podía florecer. Las terapias acabaron en el primer trimestre de quinto curso de Primaria y, después de haber terminado, la niña continuó mejorando pues el proceso de maduración cerebral ya estaba desencadenado y sin trabas, caminaba por sí solo. Terminó el curso con todo notables y algún sobresaliente, siendo una de las niñas más atentas, trabajadoras e incluso rápidas de la clase para sorpresa del profesorado que dos años atrás no hubiera creído posible esta evolución.

Sigue siendo disléxica pero incluso muchos síntomas que Lucía tenía que se asocian a la dislexia y que hacen de ésta una condición aun más compleja, desaparecieron. La dislexia es también un don y, posiblemente gracias a ella, Lucía tiene una creatividad impresionante, alta capacidad de visión espacial, gran habilidad para resolver problemas analizando la situación desde diferentes ángulos de una forma integral, es capaz de ver lo que a otros se nos pasa por alto, tiene grandes dotes artísticas y un futuro prometedor.

Lucia es una niña responsable y trabajadora y ha aprendido una lección más valiosa para la vida que cualquiera de las que aparecen en los libros de texto. Lucía sabe lo que significa el esfuerzo y sabe valorar lo que ha logrado. Es una niña feliz que a menudo grita “¡Soy la mejor!” y tiene razón.  Llegará donde se proponga porque alguien creyó en ella y supo descubrir ese diamante en bruto y encontrar a quienes podían enseñarles las herramientas para pulirlo y dejarla, por fin, brillar.     



[1] Qué son los Reflejos Primitivos: http://www.blombergrmt.es/reflejos-primitivos/
[2] Asociación LAZTANA: http://www.asociacionlaztana.org 
[3] BRMT o TMR (Terapia de Movimiento Rítmico del Dr. Bloomberg):http://www.blombergrmt.es/brmt/
[5] En qué consiste el método Berard de reeducación auditiva:http://www.es.berardaitwebsite.com/metodo-berard/por-que-hacer-ait-de-berard/

lunes, 12 de septiembre de 2016

ESTIMULACIÓN TEMPRANA / CURSO ONLINE

Publicado por la Editorial Psimática

ESTIMULACIÓN TEMPRANA / CURSO ONLINE


IMPARTIDO POR: ROSINA URIARTE ÁLVAREZ, especialista en estimulación temprana y desarrollo de los bebés.



DIRIGIDO A: padres, docentes u otros profesionales relacionados con el mundo infantil y público en general.

INFORMACIÓN: aulavirtual@psimatica.net (Psic. Gladys Veracoechea, Directora del Aula Virtual. Telf: 654862607 y 0034 91 4475052 (Madrid)

ESTRUCTURA DEL CURSO: ha sido dividido en dos partes, con una duración de dos meses cada una (duración total: cuatro meses).

METODOLOGÍA: El curso se imparte totalmente por internet, sin horarios prefijados. Los participantes se inscriben y de inmediato reciben un nombre de usuario y contraseña para ingresar al curso. Disponen de dos meses para hacer la parte que corresponda. Cada participante irá a su propio ritmo para cumplir con el estudio de todos los temas, de acuerdo a su disponibilidad de tiempo, dentro de ese lapso establecido. Para hacer la segunda parte del curso es indispensable haber aprobado la primera.

PRECIO TOTAL: 280 euros, que pueden pagarse al inicio del curso o dividir el pago en dos(140 euros cada una), al inicio de cada parte.


CONTENIDOS GENERALES;
Qué es la estimulación temprana. La estimulación del bebé en su primer año de vida (táctil, visual, auditiva, kinestésica). Las etapas del desarrollo psicomotor en el primer año de vida (psicomotricidad gruesa: levantar la cabeza, rodar, mantenerse sentado, arrastre, gateo, primeros pasos. Psicomotricidad fina). Estimulación temprana de 1 a 6 años (estimulación visual y auditiva, bits de inteligencia, lectura, segundo idioma, matemáticas, música, psicomotricidad, estimulación táctil, gusto y olfato). Evaluación y revisión con otras técnicas. Estimulación temprana y otros métodos pedagógicos.

Cada uno de estos aspectos constituye un tema, es estudiado por separado y documentado profusamente.


jueves, 8 de septiembre de 2016

EL DESARROLLO MOTRIZ ALCANZADO DETERMINA EL DESARROLLO EMOCIONAL, SOCIAL Y COGNITIVO


EL DESARROLLO MOTRIZ ALCANZADO DETERMINA EL DESARROLLO EMOCIONAL, SOCIAL Y COGNITIVO


Cuántas veces nos hemos planteado por qué un niño es más tímido, más miedoso, más torpe que sus hermanos o que sus compañeros de colegio. Tendemos a explicarlo con la idea de que “le tocó” esa combinación de genes que nos hace ser como somos. Y lo justificamos deciendo: “es su carácter”.

Pero esta teoría está quedando de lo más obsoleta y es hora de que cambiemos los conceptos que tenemos sobre cómo se produce el desarrollo de la personalidad de un niño.

Hasta hace muy poco era la genética la que daba respuesta a todas estas cuestiones y creíamos firmemente que nuestra forma de ser estaba determinada por una selección de genes de la cual no teníamos escapatoria.

Hoy sabemos, sin embargo, que los genes no lo deciden todo como creíamos, sino que son el entorno que nos rodea y las experiencias vividas las que determinarán y conformarán al ser humano resultante.

Por un lado, la epigenética nos habla de cómo son factores externos ambientales los que hacen que un gen se manifieste en un grado u otro. Por otro lado, la neurociencia nos explica cómo se desarrolla el cerebro desde abajo hacia arriba, desde áreas más primitivas y básicas que se ocupan del cuerpo a nivel físico, hacia áreas más sofisticadas que se ocupan de funciones mucho más complejas como las cognitivas. Es precisamente en estas áreas cerebrales más primitivas donde dejan huella las experiencias vividas más tempranamente. Huellas a la que no tenemos acceso desde la consciencia y por ello, no podemos manejar desde la razón o la lógica, permitiéndoles vía libre para que condicionen muchos de nuestros comportamientos a lo largo de la vida.

Con todo lo anterior, vemos que las primeras experiencias y el movimiento son piezas clave en el comienzo del desarrollo de una persona, y por lo tanto, de su personalidad.

Piaget nos habló de periodo sensoriomotor en el niño pequeño. Un periodo en el cual los sentidos están a pleno rendimiento absorbiendo toda la información a través del cuerpo y éste, respondiendo a esa información que le rodea gracias al movimiento.

Alguien dijo alguna vez que “un niño pequeño es un cuerpo moviéndose en el espacio”. Y esta es una gran verdad en lo que al desarrollo infantil se refiere.

El niño tiene la necesidad de moverse porque es el movimiento un factor vital para el desarrollo de su cerebro. Busca lo que necesita, lo hace de forma instintiva. La naturaleza lo ha programado así, para asegurar que se produzca un desarrollo adecuado.

Dice el refrán que “nadie aprende en cabeza ajena”. La experimentación de un hecho hace que éste se grabe en nuestra memoria de una manera mucho más sólida que si solamente lo hubiésemos visto, leído o hubiésemos oído hablar de ello. Y para “experimentar” algo, necesitamos del cuerpo.

Los niños pequeños tienen una gran necesidad de moverse y lo hacen casi constantemente en su afán por conocer el mundo, pero primero, por conocer su propio cuerpo, por dominarlo y usarlo a la perfección.

Sin embargo, debe puntualizarse que no se trata simplemente del movimiento por el movimiento. Cada etapa del desarrollo requiere de unos logros determinados y en el bebé y el niño muy pequeño, gran parte de estos logros tienen que ver con su cuerpo y con cómo lo utiliza. Lograr destrezas motrices en el momento adecuado será lo que dé lugar a la creación o fortalecimiento de estructuras y conexiones cerebrales que facilitarán después otras funciones y que llevarán al niño a un buen control de su cuerpo. El niño necesita moverse en las primeras etapas de su vida para llegar a controlar el movimiento más adelante. El “control” y el “saber parar” son la máxima expresión del dominio del movimiento corporal.

Cuando esto no se ha logrado plenamente, siempre se puede trabajar repasando de nuevo los movimientos y etapas motrices que no se lograron con éxito en su momento. De esta forma estaríamos permitiendo al cerebro tener una segunda oportunidad para su pleno desarrollo.

Es sabio permitir a los niños moverse. Permitir que experimenten con su cuerpo, que adquieran destreza y eficacia con el mismo pues cuanto más hábiles se sientan dentro de su cuerpo y utilizándolo en sus experiencias en la vida, más confiados se sentirán consigo mismos. Esto afectará directamente a su autoestima y a su personalidad. Y como decíamos, sentará las bases de destrezas que aparentemente nada tienen que ver con el movimiento y que serán muy necesarias en el aprendizaje escolar y en muchas situaciones de la vida.

Es por esto que decimos que el desarrollo físico precede e influye directamente en todo el desarrollo posterior, incluyendo el desarrollo emocional, social y cognitivo.

Rosina Uriarte



El centro de Estimulación Temprana y Desarrollo Infantil BRISBANE cuenta con una novedad para este nuevo curso que comienza: “MOTRIJUEGOS”.

El Movimiento y el Juego se unen para hacer que los niños disfruten mientras avanzan en su desarrollo, fortaleciéndolo en todos los aspectos. Recordemos que EL DESARROLLO FÍSICO PRECEDE Y SUSTENTA TODOS LOS DEMÁS (desarrollo emocional, social y cognitivo) y por lo tanto, resulta de vital importancia y es la razón por la cual los niños gozan con el movimiento y lo buscan.

Las clases contarán con ejercicios lúdicos dentro de un serio programa de psicomotricidad y desarrollo neuromotor.

Comenzaremos con un grupo de niños (edades a determinar según el grupo) que acudirán los LUNES, MIÉRCOLES Y VIERNES ALTERNOS, DE 17:00 A 18:00 HORAS.

“Motrijuegos” es una propuesta para todos los niños. En el caso de niños con necesidades concretas que dificulten su desarrollo, contamos también con sesiones individualizadas y programas personalizados.

Información en info@cbet-brisbane.com  y en el telf.: 646207929.
CBET BRISBANE
C/Silvestre Ochoa 9, i
39700 Castro Urdiales
Cantabria

miércoles, 20 de julio de 2016

Documental "CAMBIANDO LA FORMA DE NACER, TRAS LA EVIDENCIA CIENTÍFICA"



Para el 17º Día Mundial de los Derechos del Nacimiento
20 mayo 2016

“CUIDANDO EL PARTO PARA UN MEJOR NACIMIENTO”

Hablar del parto es un tema delicado porque la mayoría de las mujeres hemos pasado por esta extraordinaria y única experiencia, y cada una la hemos vivido de una manera diferente. Otras pasarán por ella y posiblemente tengan ya una idea formada de cómo les gustaría que fuera. La realidad nos muestra que muy pocas veces tenemos el parto con el que habíamos soñado.

Y esto no debería significar que sea una experiencia negativa, sino simplemente diferente a lo que habíamos imaginado. Sin embargo, muchas mujeres sentimos que “nos hemos perdido” algo importante, algo irrepetible y que ya no volverá jamás. Peor aún es cuando sentimos que ese momento tan especial “nos lo robaron” en contra de nuestra voluntad. Es un dolor con el cual convivimos y que el paso del tiempo logra mitigar, pero no eliminar.

Esta sensación de habernos sido arrebatado lo más vital de un momento tan sagrado viene dada por una confrontación entre lo que nos pide nuestro instinto, nuestro cuerpo, nuestro amor por el bebé… y las decisiones tomadas por terceras personas “desde fuera”. Decisiones que aceptamos convencidas de que son por nuestro bien, otras veces son decisiones de las cuales in siquiera somos conscientes ya que no siempre se cuenta con la mujer en todo el proceso del parto. Pero, ¡un momento! ¡Es la mujer la que pare! Los demás están para acompañarla desde la comprensión y el respeto, y ayudarla cuando sea necesario.

La ciencia está para ayudarnos. Y gracias a los avances científicos, muchos niños sobreviven, muchas madres también. Pero hemos incorporado la ciencia hasta tal grado en nuestra vida, que apenas existen ya procesos realmente naturales, como debería ser el parto.

Cuando en los años cuarenta los hombres ocuparon el lugar de las mujeres que atendían los partos y éstos dejaron de tener lugar en el hogar para hacerlo en el hospital, no se invitó a la madre naturaleza a estar también.” David Chamberlain, pionero en la creación de la psicología pre y perinatal.

El parto es un proceso dirigido por protocolos que pocas veces obedecen a razones reales y que pocas veces ayudan, más bien complican las cosas.

La elevada intervención en el proceso del parto aumenta las estadísticas de partos largos, dolorosos, con empleo de fórceps, ventosas, cortes, etc… a las que siguen las estadísticas de depresiones postparto y de dificultades en el apego o para disfrutar de una lactancia plena y placentera para la madre y el bebé.

La madre… y el bebé… De todas las decisiones tomadas en un parto, ¿cuántas de ellas se hacen pensando en el bebé? Salvo que exista un peligro para su vida… muy pocas. 

Normalmente, en la preparación para el parto, nos enseñan a pensar “en nosotras”, en cómo viviremos la experiencia, en lo que nos conviene, en lo que puede facilitarnos este trance…

La preparación es para el “parto” y ¿también para el “nacimiento”? ¿Acaso no significan ambos términos lo mismo, o son dos cosas diferentes? En realidad hacen referencia a dos experiencias muy distintas, de dos personas que también lo son, aunque hayan vivido y necesiten seguir viviendo en simbiosis, dependiendo la una de la otra.

Pero en este tándem de dos, hay una parte que es mucho más dependiente de la otra, mucho más vulnerable, que siente más el dolor… una parte a la que no se la ve, no se la oye, que casi obviamos a la hora de decidir si queremos un tipo de parto u otro. Y sin embargo, es lo que más nos importa: el bebé.

Para la madre el parto es una experiencia única, pero puede vivir más partos y más o menos sabe a qué se va a enfrentar cuando llega el momento. Es una persona adulta que puede comprender muchas de las cosas por las que pasa durante esta experiencia, puede elaborar mecanismos que la ayuden a superar lo más duro… Puede recordar o elegir qué olvidar…

Pero el bebé no sabe lo que se encontrará al nacer. Todo lo que conoce, todo su mundo, desaparecerá de repente, todo cambiará y será nuevo para él. No recordará la experiencia del nacimiento. Y precisamente por este motivo, no podrá protegerse de algo de lo cual no es consciente, no podrá buscar explicaciones ni elegir recordar u olvidar. La ciencia nos dice que existe una memoria celular y sabemos que en el cerebro quedan registradas las sensaciones de todo lo vivido, aunque no podamos ponerle palabras ni imágenes para recordarlo.

Esto hace que las experiencias vividas anteriormente a los 3 o 4 años, edad en la que están algo desarrolladas las áreas de la memoria, sean mucho más determinantes que todas las posteriores en la vida.

Hoy también sabemos que el bebé siente mucho, más que nosotros, que no puede inhibir sensaciones o el dolor y que sufre un bombardeo de estímulos que hacen que todo lo viva más intensamente. El nacimiento es una experiencia muy intensa, probablemente la más intensa de todas.

La “plasticidad cerebral” supone que el niño, cuanto más pequeño es, más conexiones y circuitos neuronales es capaz de crear con todas las experiencias que vive. El nacimiento será la experiencia más impactante, un cambio drástico, una ruptura de todo lo conocido hacia un mundo completamente nuevo en el que su único “salvavidas”, lo único que conoce, que le da seguridad y le garantiza su supervivencia, es el cuerpo de su madre.

La neurociencia nos explica cómo el cerebro del niño crea nuevas estructuras para adaptarse al medio, para poder defenderse en el mismo y aprender y desarrollarse.

Así ocurre que al nacer, el cerebro sufre un “boom” de conexiones y creación de estructuras que preparan al bebé para aquello que se encuentra fuera de su madre. Si el bebé encuentra el cálido cuerpo de mamá, “su hogar”, que le brinda seguridad, alimento y confort, su cerebro creará estructuras que le permitirán crecer y desarrollarse plenamente.

Si lo que se encuentra es un nacimiento inesperado para el cual no estaba preparado, el dolor, la soledad, el abandono (alejado del cuerpo de su madre), pruebas y procedimientos médicos sin el contacto, la voz y el olor de su madre o su padre, entonces su cerebro se conectará al modo “supervivencia” y se adaptará al medio hostil que le hará estar en estado de alerta y no le permitirá crecer y desarrollarse, ni aprender como sería de desear.

Esta programación cerebral que se crea en el nacimiento, nos acompañará de alguna forma a lo largo de nuestra vida, junto a todas las demás programaciones que vayamos creando en los primeros momentos de nuestra existencia. Es por esto que dicen que nuestro nacimiento determina nuestro carácter, y según nos demuestra la ciencia, en parte así es.

La buena noticia para quienes hayan tenido niños con un nacimiento complicado, es que existen medios para compensarlo de alguna forma y apoyar el desarrollo para que acabe siendo lo más pleno posible.

El nacimiento es una etapa extremadamente importante dentro de todas las etapas del desarrollo. El desarrollo es como una cadena con diferentes eslabones, todos ellos imprescindibles para que la cadena se mantenga fuerte, todos ellos insustituibles, sucediéndose uno tras el otro. No podemos olvidarnos de un eslabón, y precisamente de uno tan importante como el nacimiento, y pretender que la cadena siga siendo fuerte a la larga.

No es fácil planificar un parto/nacimiento y pretender que salga tal como lo habíamos deseado. Pero con mayor conciencia sobre la importancia de este sagrado momento, con más consideración y con más respeto por el niño, podemos tomar decisiones que le sean beneficiosas en ese momento y posteriormente toda la vida.

Las madres y los profesionales que atienden el parto podemos tomar decisiones previas o durante el mismo, el bebé no.

Desde la Plataforma Pro Los Derechos del Nacimiento se pretende concienciar a toda la sociedad de la importancia que tiene el nacimiento para el niño. Para que podamos, con la información en la mano, tomar decisiones que no solamente nos conciernen a nosotros, sino también a nuestro hijo por nacer.

El lema de esta “Semana Mundial por un Parto y un Nacimiento Respetados” es “Mi cuerpo, mi decisión, mi bebé”.

Pienso que deberíamos invertir los términos del lema, para ser más justos con quien más lo necesita.


Rosina Uriarte

sábado, 4 de junio de 2016

DESARROLLO Y ESTIMULACIÓN INFANTIL

Desarrollo y Estimulación Infantil

Laztana

Me ha gustado mucho el artículo “Alteraciones del desarrollo infantil: un enfoque diferente, una nueva esperanza“, de Fátima Amezkua, responsable de comunicación de la Asociación Laztana, asociación para el desarrollo y la estimulación infantil, que me gustaría compartir aquí porque de forma muy clara expone las muy diversas causas que pueden llevar a alteraciones en el desarrollo infantil, de las que muchos padres y educadores no son ni siquiera conscientes.
Una de las claves para la esperanza es la enorme plasticidad cerebral de los niños.

Los estudios sobre la plasticidad cerebral no dejan de sorprendernos, por lo que una buena y adecuada estimulación infantil ofrece innumerables posibilidades ante cualquier tipo de alteración en el desarrollo infantil.

Por ejemplo, recientemente se ha publicado un sorprendente trabajo realizado en el Hospital Clínico de San Carlos por el jefe de Neurocirugía Dr. Juan Antonio Barcia, donde han utilizado una técnica que consiste en mover las funciones de una parte del cerebro a otra parte para poder intervenir quirúrgicamente, es decir, desplazan intencionadamente  la función que aloja esa parte del cerebro a otra parte.

¡¡¡Eso sí que es plasticidad cerebral!!!

Aquí va el artículo “Alteraciones del desarrollo infantil: un enfoque diferente, una nueva esperanza”


Los seres humanos nacemos muy inmaduros y altamente dependientes de los cuidados de nuestros progenitores no solo para crecer sino para seguir desarrollándonos.

Los tres primeros años de vida, pero sobretodo el periodo gestacional y el primer año de vida, son fundamentales para el correcto desarrollo motor, sensorial y neuronal que sentará las bases para el posterior desarrollo emocional y cognitivo de la persona. Es por esta razón que las niñas y niños pequeños y las mujeres embarazadas son los más sensibles y vulnerables al impacto de distintos factores externos que pueden perturbar el normal desarrollo infantil.

Las sociedades modernas conllevan unos modos de vida y consumo que implican altos niveles de estrés en la vida cotidiana así como una constante exposición a miles de sustancias químicas combinadas, metales pesados, contaminación atmosférica, ondas electromagnéticas, etc. Nunca antes los seres humanos habíamos estado expuestos a tantas sustancias químicas, presentes incluso en los alimentos que ingerimos, y a tantas radiaciones de las que desconocemos sus efectos a largo plazo.

Somos cobayas de una experimentación a escala mundial en la que, obviando el principio de precaución, se espera a que los efectos negativos de una sustancia se demuestren claramente dañinos para proceder a limitar su uso. Y, lo que es peor, nadie regula la influencia sobre las personas de la combinación de dos o más de estas sustancias potencialmente tóxicas cuando diariamente convivimos con cientos de ellas. La doctora en Medicina Ambiental, Pilar Muñoz Calero, ha estudiado ampliamente la influencia de estas sustancias en el ser humano y las patologías en las que incide entre las que se incluyen alergias, intolerancias y muchas alteraciones del desarrollo infantil.
Algunos de los factores que pueden perturbar el correcto desarrollo infantil incluyen:
  • factores ambientales como exposición a sustancias tóxicas – vía placenta o por contacto directo – o a radiaciones electromagnéticas;
  • problemas durante el periodo gestacional y/o el parto como altos niveles de estrés durante el embarazo, nacimientos prematuros o partos por cesárea;
  • carencias afectivas y falta de estimulación sensorial como las sufridas en su primera etapa de vida por muchos niños y niñas adoptados;
  • hospitalizaciones prolongadas;
  • largas jornadas en guarderías desde muy bebes;
  • uso abusivo de sillitas y andadores que limitan el libre movimiento del bebe tan necesario para su desarrollo motor, etc.
Diversos estudios como los dirigidos por la investigadora Marieta Fernández Cabrera de la Universidad de Granada, así como otros muchos centros de investigación a nivel internacional, han demostrado que los niños y niñas que han vivido alguna de estas circunstancias tienen mayores probabilidades que el resto de la población de sufrir algún tipo de alteración del desarrollo infantil y/o del sistema inmunológico.

Por todo ello, no es extraño encontrar en nuestro entorno cada vez más niños y niñas que sufren alergias, intolerancias alimentarias, déficit de atención con o sin hiperactividad (TDA/H), trastornos del lenguaje, problemas de integración sensorial, autismo o trastornos del espectro autista (TEA), etc.

Si bien es cierto que dificultades del aprendizaje de diverso tipo, alergias o enfermedades como el autismo siempre han existido, llama la atención el incremento que algunos diagnósticos asociados a estos problemas han experimentado en las dos últimas décadas. Por ejemplo, según la revista Neurología, estudios epidemiológicos recientes informan que en 1985 se registraban 5 casos de autismo por 10.000, mientras que nuevas estimaciones reportan 1 caso por cada 100 niños y adolescentes en 2008 –algo evolutivamente imposible si su origen es solo genético y que tampoco se explica solo por una mejor detección de casos- y en el caso del TDA/H ha pasado de diagnosticarse al 2% de la población infantil a alcanzar niveles del 15% en algunos países como EEUU.

Este tipo de trastornos inciden de forma significativa en la vida familiar, escolar y social de muchos niños y, cuando afectan a capacidades atencionales, cognitivas o relacionales, son a veces difíciles de detectar hasta que los pequeños cursan Educación Primaria. Muchos escolares con TDA/H, lateralidad cruzada, trastornos del lenguaje, TEA u otras alteraciones del desarrollo son incomprendidos y el sistema educativo no siempre está preparado para ofrecerles la ayuda que necesitan.

Muchas veces la única respuesta que reciben del sistema sanitario y educativo es medicación farmacológica tal vez complementada con asistencia psicológica mediante terapia conductual y cognitiva que -aunque puede resultar positiva- no logra cambios suficientemente profundos y duraderos pues no corrige la causa del trastorno sino que más bien ayudan a controlar algunos de los síntomas que produce.

Sin embargo, hoy día existe una diversidad de métodos terapéuticos que trabajan estos problemas desde su origen dando una segunda oportunidad al cerebro para que logre su correcto desarrollo.

Están basados en ejercicios de estimulación cerebral para la reorganización neurofuncional junto a la mejora del estado del sistema inmunológico acompañada de una alimentación sana, preferiblemente ecológica. Estos métodos están avalados por profesionales de todo el mundo y por miles de familias que los han utilizado obteniendo mayores garantías de éxito sin efectos secundarios para la salud. No se trata de terapias milagrosas diseñadas por el gurú de turno, sino que están basadas en principios científicos, estudios contrastados y años de trabajo.

En la práctica la reorganización neurofuncional se logra a través de en una serie de ejercicios de estimulación cerebral personalizados que padres y madres deben realizar diariamente en casa con sus hijos y que se complementan con sesiones de terapia presencial y revisiones por parte de las y los profesionales correspondientes: neurólogo, optometrista comportamental, especialista en reeducación auditiva, especialista en integración de reflejos primitivos, etc.

Dos son las claves que hacen que estos métodos terapéuticos funcionen. Por un lado, la plasticidad cerebral que, si bien se ha demostrado que es una capacidad que mantenemos a lo largo de toda la vida, ésta es mucho mayor durante la infancia. La segunda clave es constancia y repetición pues es así como nuestro cerebro aprende y se desarrolla. Repitiendo de forma sistemática y durante el tiempo necesario el tipo de estímulo que cada niño o niña necesite se logra que el cerebro desarrolle esa área que había quedado bloqueada o que mejore la conexión neuronal entre áreas del cerebro que deberían comunicarse con fluidez.

Ante la falta de información sobre las causas y posibilidades de tratamiento de estas alteraciones del desarrollo, nace en julio de 2013 Laztana –Asociación para el desarrollo y la estimulación infantil- con el objetivo de difundir y facilitar a las familias el acceso a métodos terapéuticos libres de medicación que trabajan por lograr una maduración neurológica adecuada y un estado biológico en las mejores condiciones por medios naturales y efectivos.

Cualquier persona interesada puede informarse y contactarnos a través de nuestra página Web: http://www.asociacionlaztana.org/, en facebook:https://www.facebook.com/asociacionlaztana o en el email: asociacionlaztana@gmail.com.

Hace dos años publiqué una entrevista con la presidenta de Laztana, Rosina Uriarte, puedes leerla además de ver su magnífica presentación “Desarrollo infantil y cómo apoyarlo” en el siguiente link
“Laztana” – Desarrollo y Estimulación Infantil con cariño

Y si quedara alguna duda de la increible plasticidad de nuestro cerebro, la sorprendente técnica de desplazar las funciones cerebrales de una parte cerebral a otra a través de una estimulación magnética transcraneal, abre un universo de posibilidades.
Es como mover los “muebles” a otra “habitación” del cerebro
Cambio de hemisferio de la función del habla

La función del lenguaje cambia de hemisferio (Barcia, 2011)
El artículo “Un médico español logra reconfigurar el cerebro para tratar tumores inoperables” explica cómo se ha llegado a esta técnica y los resultados de los estudios realizados.

La idea se les ocurrió observando los efectos que provoca el propio tumor sobre la plasticidad en el cerebro de los pacientes. Cuando el cáncer daña la zona del habla, por ejemplo, los científicos observan cómo las áreas adyacentes van asumiendo estas funciones a medida que avanzan los daños, en un ejemplo de plasticidad cerebral que también se produce cuando la persona sufre un ictus, un traumatismo e incluso una herida de bala. Si el daño es masivo, en ocasiones algunas funciones son asumidas en las áreas análogas del otro hemisferio cerebral. A partir de estas pistas y los trabajos de otros especialistas como el francés Hugues Duffau, el doctor Barcia comprendió que podía intentar acelerar ese proceso con electrodos y mejorar las opciones de sus pacientes.



Pero el logro de mayor alcance es el de haber podido cambiar las funciones de sitio. El español ÁlvaroPascualLeone, profesor de neurología en la Escuela Médica de Harvard y uno de los especialistas en neurociencia más reconocidos del mundo, participa en el trabajo. “El resultado confirma la visión que tenemos del cerebro como algo que está cambiando constantemente y que siempre te sorprende”, explica. “Pero una cosa es la teoría y otra demostrar que es posible”. En su opinión lo más importante es que “uno esperaría encontrar disfunciones después de trasladar las funciones a nuevas áreas, pero resulta que son mayores los beneficios”. Marcos Ríos es neuropsicólogo y participó en el diseño de las pruebas para obtener las neuroimágenes. Una noche se quedó para analizar los datos y al ver que la función del lenguaje de un paciente había cambiado de hemisferio pensó que se había equivocado. “Eran las 4 de la mañana y dije: no me lo puedo creer”, recuerda. “Me parecía pura magia, hasta el punto de que pensé que podía haber analizado mal los datos y los revisé desde el principio”.



Pues sí, parece magia, pero la vida es mágica y las posibilidades que ésta ofrece son infinitas.  Así que ante cualquier alteración en el desarrollo infantil hay esperanza, sólo se necesita un nuevo enfoque.